Tras más de 27 horas de bloqueos en el Peaje Amagá, transportadores del Suroeste antioqueño exigen la reducción del costo del peaje y mejoras en las condiciones de la Troncal del Café (Ruta Nacional 6003). La principal solicitud de los transportadores manifestantes es la reducción del peaje, devolviendo el costo a los $11.800 que se cobraban antes del último aumento tras la habilitación del Túnel de la Unidad Funcional 2 de Pacífico 1 en marzo de 2025.
“En enero, el peaje subió a $11.800, pero a los dos meses, cuando habilitaron un tramo entre Camilo C y Sinifaná, el peaje para vehículos E2 subió a $18.300, y para vehículos particulares, a $16.100. Para las doble troque, el costo es ahora de $40.000. No estamos pidiendo nada más que la reducción del peaje a su tarifa inicial. Las condiciones de la vía no lo justifican. El peaje subió dos veces este año y las vías siguen en mal estado”.
Los manifestantes aseguran que el aumento del peaje, combinado con las malas condiciones de algunos tramos, ha obligado a los transportadores del Suroeste a operar a pérdida. “Tenemos que tomar vías terciarias como las de Bolombolo, Venecia y Palomos, lo que aumenta los costos de transporte. Sin embargo, los fletes no se ajustan. El combustible ha subido más de tres veces, pero los fletes siguen igual, lo que nos obliga a trabajar a pérdida,” explican los manifestantes, quienes transportan víveres, carbón y otros productos esenciales para la región. Además, señalan que los transportadores independientes no pueden competir con los grandes transportistas que cuentan con flotas de vehículos públicos. “Nosotros no podemos competir con los grandes transportistas. Estamos en una situación insostenible”, añaden.
En cuanto a las respuestas de la Agencia Nacional de Infraestructura -ANI y la Concesionaria Vial del Pacífico -Covipacífico encargada del peaje, las soluciones no han sido satisfactorias. “La ANI nos ha dicho que no pueden bajar el peaje de un momento a otro. Y la concesionaria se limita a decir que la responsabilidad es de la ANI. Pero nosotros les preguntamos: ¿cómo si subieron el peaje tan rápidamente cuando abrieron ese trayecto?”, se cuestionan.
A pesar de las reuniones con las autoridades, los transportadores aseguran que no han recibido respuestas claras. “Nos dicen que no pueden actuar de inmediato, pero nosotros seguimos esperando una solución. Mientras tanto, la vía sigue en pésimas condiciones”.
La situación se ha complicado aún más con la orden del gobernador de Antioquia Andrés Julián Rendón de enviar a las autoridades para despejar la vía. Los transportadores criticaron esta decisión, señalando que no es justo que se recurra a la fuerza pública sin escuchar a los transportadores. “El gobernador debería estar aquí, viendo las condiciones que estamos enfrentando. Nosotros también somos ciudadanos, también tenemos derecho a ser escuchados”.
Los manifestantes también desmintieron las acusaciones de bloquear el paso a ambulancias, asegurando que, aunque tuvieron un inconveniente con una ambulancia, no hubo ningún bloqueo intencional. “Nos acusaron de bloquear las ambulancias, pero eso no es cierto. Tuvimos un pequeño inconveniente, pero no fue nada grave. Sin embargo, esa situación se utilizó para difamarnos públicamente,” dicen.
El alcalde de Amagá, Wilser Darío Molina, hizo un llamado a la sensatez, pidiendo que los manifestantes dialoguen de manera responsable. “Nos hemos sentado a dialogar con la ANI y Covipacífico, logrando algunos acuerdos como la tarifa diferencial para el sector. Pero los bloqueos de vías no van a solucionar el problema,” subrayó. Además, insistió en que las soluciones deben ser graduales y alcanzadas mediante consenso, no por medidas de hecho. También rechazó el uso de vías de hecho y aseguró que la protesta está afectando a muchos ciudadanos que dependen de la movilidad para sus trabajos. “No se puede jugar con la vida de las personas. Bloquear misiones médicas es un delito, y no lo voy a permitir”, concluyó.
La manifestación en el peaje sigue activa mientras los transportadores esperan una respuesta de las autoridades. “Lo único que pedimos es que el peaje vuelva a su precio original de 11.700, que se arreglen las vías y que podamos seguir trabajando sin perder dinero”, insisten los manifestantes.





