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Por Diego Leandro Garzón Agudelo
Leandro Renato Vélez Orozco

La iniciativa cultural independiente Encuentros para leer, inició en el segundo semestre de 2023 cuando, preocupados por el desconocimiento de la obra de Emiro Kastos, decidimos proponer un programa de lecturas para abordar, de primera mano, la obra de un escritor que en Amagá todos comentan, pero pocos conocen. La estrategia consistió en tres encuentros semestrales en los que, acompañados de café y galletas, leímos en voz alta y comentamos algunos de los escritos del autor nacido en Valle de las Peras. El propósito fue, al tiempo que leer, ofrecer elementos históricos y literarios para contribuir a una recepción más crítica y fundamentada de la escritura y de la vida de Juan de Dios Restrepo. Los encuentros se llevaron a cabo en las noches de tres viernes, en las instalaciones de Cultivarte, entidad que nos ha apoyado desde el comienzo; un “terreno neutral” donde poder leer y conversar sin las presiones de la censura y la banal politiquería que suele afectar las propuestas culturales en el municipio.

Al año siguiente, en el primer semestre, propusimos la lectura de una selección de textos de Las mil y una noches. La recepción del público fue muy positiva: a lo largo de las tres sesiones se contó con más de veinte participantes, entre jóvenes y adultos, algo inusual para un proyecto voluntario de lectura, algunos los viernes en la tarde-noche. Esto nos animó a iniciar en el segundo semestre de 2025 con una serie de lecturas sobre el tema de la mina, tan cercano a los amagaseños y, al mismo tiempo, tan poco discutido. En Amagá, los políticos utilizan como caballito de batalla el lema “somos un pueblo minero”, para acuñar y fijar una identidad que, en sus comienzos, tuvo más de comunidad agrícola y/o cafetera que minera. Esta apelación a la tradición minera del pueblo, que dentro sus años de existencia sólo representa un corto periodo de tiempo, no es otra cosa que un recurso demagógico para no pensar ni proyectar al municipio desde otros lugares.

Dicho lo anterior, para las tres sesiones de Encuentros para leer la mina se hizo una selección de textos que permitieron abordar el universo de la minería, no sólo en Colombia, sino en Latinoamérica. Autores como Norela Lora (Amagá), Blanca Isaza (Colombia), Efe Gómez (Colombia), José María Arguedas (Perú), Baldomero Lillo (Chile), entre otros, fueron el pretexto para conocer realidades sobre la minería, muy cercanas a la nuestra (en Amagá). Al mismo tiempo desentrañamos los mecanismos a partir de los cuales escritoras y escritores del continente han representado un fenómeno tan interesante como complejo. Finalmente, nos aproximamos a la crítica del fenómeno desde los aportes de la historia. Con ello, las y los participantes pudieron poner en sus voces los puntos de vista que tienen en torno a la minería como fenómeno económico, político y social en nuestro territorio.

Al respecto, las lecturas sobre la mina nos permitieron cuestionar el relato del minero como héroe; las retóricas hegemónicas han hecho de este personaje un representante del valor, el empuje y el sacrificio, ocultando con ello la realidad de una población cuyas precariedades están más fielmente representadas en la literatura desde el siglo XIX. Estas producciones, según vimos, elaboran el tipo del minero no desde su supuesta heroicidad, sino a partir de la denuncia de la inhumanidad que ha caracterizado al oficio de la minería desde la Colonia hasta nuestros días. Con estos elementos, los asistentes se animaron a analizar nuestra realidad. Se apoyaron en ellos para identificar en el contexto local, algunos de los mecanismos retóricos y materiales, que han sido empleados para perpetuar muchas de las situaciones injustas que padecen los mineros. En este punto, es importante señalar que dichas obras literarias están lejos de ser consideradas un panfleto político, toda vez que su fuerza literaria, reside en la capacidad que tienen de poner en evidencia las múltiples realidades de vida en las comunidades mineras.

De esta manera, fueron abriéndose paso en la lectura y en la conversación, las reminiscencias de nuestras tragedias mineras, las constantes noticias sobre accidentes de mineros, los relatos sobre la deplorable realidad que se instaura con la dinámica minera, tales como explotación, vicios, prostitución, abusos, analfabetismo, falta de oportunidades, etc. Sin demeritar el valor y la valentía de los mineros, los análisis de las obras nos permitieron ser críticos sobre esa “vocación minera” que nos han enseñado desde la escuela, sobre ese relato de la minería que ha beneficiado al territorio cuando, a todas luces, ha sido uno de los detonantes de la crisis social, de las prácticas de explotación, del declive de la institución familiar y de la negación de oportunidades para generaciones enteras.

Asimismo, fue muy interesante reflexionar acerca del papel de la mujer en el fenómeno de la minería. Este tema llegó a la conversación gracias al documental del productor amagaseño Juan José Velásquez, Rubí entre el carbón, poco conocido entre los coterráneos. Este audiovisual permitió pensar en la labor de la mujer en la minería desde sus comienzos, un papel que no ha sido lo suficientemente visibilizado en los relatos convencionales y cada vez más superficiales sobre la mina, ¿Qué sería de la labor del minero sin mujeres que les hacen de comer, cuidan a sus hijos, cuidan de sus enfermedades, a veces laboran en el contexto de la mina, y los lloran cuando mueren en el socavón?

La práctica de la lectura, como se ha visto, no está desprovista de valores, de intenciones, de la posibilidad de participar de la cultura a partir de la desnaturalización de formas de ver el mundo que se han perpetuado como correctas y que el contacto con los textos relativiza, critica y cuestiona. Esto es lo que nos mantiene en el propósito de continuar con esta iniciativa. En el 2026, dada la actualización del relato tradicional del minero como héroe que impera en el municipio y la realidad de una población profundamente afectada por el cierre de empresas y la explotación ilegal, continuaremos leyendo la mina. Las y los participantes podrán conocer una nueva selección de textos, que seguramente enriquecerán el acervo con el cual revisemos la vigencia de relatos hegemónicos sobre el minero y formas de representación que se siguen perpetuando e imponiendo. Relatos y representaciones que ocultan una realidad de la que hemos sido testigos en el pasado lejano y no tan lejano de Amagá.

Les esperamos en este nuevo episodio de Encuentros para leer la mina. Tendremos para los participantes libros, café, galletas y buena conversación. La participación es libre y gratuita. Les invitamos a estar pendientes de las redes sociales en las que oportunamente compartiremos fechas y horarios.

El primer encuentro está fijado para el próximo viernes 20 de febrero de 2026 a las 18:30 en la sede Cultivarte del municipio de Amagá.

 

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