Siete meses después de la firma del acuerdo con acreedores que frenó su liquidación, la Cooperativa de Caficultores de Andes -COOPERAN presentó un balance de su proceso de recuperación. El informe muestra avances en el saneamiento de sus finanzas, el cumplimiento de buena parte de las obligaciones pactadas y la reactivación gradual de algunos de los servicios que históricamente prestó a los caficultores del Suroeste antioqueño.
Uno de los resultados más relevantes corresponde al cumplimiento del acuerdo con acreedores. De acuerdo con la información presentada, la cooperativa pagó el 99,99 % de las acreencias de cuarto y quinto orden, equivalentes a cerca de $49.006 millones. En este grupo se encontraban obligaciones con entidades financieras, proveedores y otras organizaciones que hacían parte del proceso de recuperación.

El balance también refleja cambios en la situación financiera de la entidad. Al cierre de 2025, COOPERAN registraba un patrimonio negativo de $48.646 millones, mientras que a junio de este año reportó un patrimonio positivo de $81.624 millones. En ese mismo periodo, los pasivos pasaron de $275.327 millones a $104.667 millones, una reducción que la cooperativa atribuye a la ejecución del acuerdo de acreedores.
Sin embargo, el proceso aún no concluye. La principal obligación pendiente corresponde a la Federación Nacional de Cafeteros. Según el balance, el acuerdo contempla la entrega de ocho inmuebles, avaluados en $52.340 millones, como parte de pago de una deuda cercana a $86.512 millones. El saldo restante deberá cancelarse posteriormente, conforme a las condiciones establecidas entre ambas partes.
COOPERAN conserva activos propios avaluados en $89.944 millones. De ese total, alrededor de $58.112 millones corresponden a inmuebles destinados a la operación, entre ellos la trilladora La Pradera, edificios y puntos de compra de café en municipios como Andes, Betania, Ciudad Bolívar e Hispania. Otros bienes, valorados en $31.831 millones, hacen parte de una estrategia de reconversión con la que la entidad busca generar ingresos adicionales que respalden su operación durante todo el año.
Otro de los frentes en los que trabaja la cooperativa es la recuperación de cartera. El informe señala que 85 asociados con obligaciones pendientes han suscrito acuerdos de pago. Aunque el valor total adeudado supera los $7.078 millones, hasta junio se habían formalizado acuerdos por cerca de $2.967 millones, de los cuales se habían recaudado $1.172 millones.
Desde marzo COOPERAN reabrió puntos de compra de café y, con corte al 19 de julio, reportó la compra de 277.000 kilogramos de café, por un valor cercano a $5.500 millones, comercializados por 1.373 productores. Según la cooperativa, el 52 % de las compras correspondió a asociados y el 48 % a caficultores no asociados.

La organización también informó sobre la reactivación de algunas iniciativas dirigidas a los productores. Entre ellas figuran un diplomado en cooperativismo, un laboratorio de suelos desarrollado en alianza con la Universidad de Antioquia y el Comité Departamental de Cafeteros, además de programas de apoyo educativo, reuniones con caficultores y otras acciones de acompañamiento en los municipios donde tiene presencia.
Actualmente, COOPERAN cuenta con una planta de 30 colaboradores y proyecta ampliar ese equipo durante este año para respaldar el crecimiento de sus operaciones.

Recordemos que la crisis financiera de COOPERAN comenzó a hacerse visible en 2020 y, posteriormente, derivó en un proceso de liquidación forzosa administrado por la Superintendencia de Economía Solidaria. En diciembre de 2025, la aprobación de un acuerdo con la mayoría de los acreedores permitió suspender esa etapa e iniciar un proceso de intervención administrativa, con el propósito de recuperar la estabilidad financiera y reactivar gradualmente la operación de la cooperativa.
COOPERAN, fundada hace 65 años por caficultores de Andes, Betania y Jardín, continúa bajo un proceso de recuperación institucional. El balance presentado esta semana muestra avances frente a la situación registrada en 2025, aunque la consolidación de ese proceso dependerá del cumplimiento de los compromisos financieros pendientes y de la capacidad de fortalecer nuevamente su operación en el territorio.



