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El reporte de habitantes de la vereda La Gualí sobre una niña desconocida que se encontraba sola y deambulando por el sector, activó una búsqueda para determinar su ubicación y generar la activación de la ruta institucional para establecer su identidad, conocer su estado de salud y garantizar la protección de sus derechos.

La situación se conoció en esta zona rural de Amagá, ubicada a unos 2,8 kilómetros del casco urbano. Según explicó el alcalde Wilser Darío Molina Molina, entre habitantes del sector comenzaron a circular versiones sobre la presencia de una niña que no pertenecía a la comunidad. Ante la información, la Administración Municipal solicitó el acompañamiento de la Policía y se inició su búsqueda: “lo que hicimos inmediatamente fue activar con la Policía Nacional, mirar el tema de la búsqueda de esta menor y efectivamente era una niña solita”.

Una vez fue localizada por la Policía de Infancia y Adolescencia, se activó la ruta de atención por parte de la Comisaría de Familia, el sector salud y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF. La niña fue trasladada a la E.S.E. Hospital San Fernando de Amagá para una primera valoración y se intentó establecer su identidad mediante reconocimiento dactilar en la Registraduría Municipal, procedimiento que no permitió identificarla.

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Determinar su edad también requirió diferentes valoraciones. Inicialmente, mediante carta dental, se estimó que tendría entre 11 y 12 años. Posteriormente fue trasladada a Medellín para una valoración de Medicina Legal, donde se determinó una edad aproximada de 13 años. Actualmente se encuentra bajo custodia y acompañamiento de la Comisaría de Familia de Amagá y la Policía de Infancia y Adolescencia.

Durante la atención, según manifestó el Alcalde, la niña entregó información sobre presuntas agresiones antes de ser encontrada. El mandatario lamentó la situación y enfatizó en que serán las autoridades judiciales y demás entidades competentes las encargadas de investigar estas manifestaciones y establecer qué ocurrió.

La intervención no ha estado únicamente dirigida a determinar la identidad y las circunstancias en las que la menor llegó hasta la vereda La Gualí. Desde que fue encontrada se activaron actuaciones relacionadas con su salud, protección y acompañamiento institucional. La Alcaldía informó que la Secretaría de Salud solicitó orientación a la Línea 123 Mujer Antioquia y que profesionales de trabajo social y psicología también participaron en el proceso.

A partir de lo ocurrido en la vereda La Gualí, consultamos a la comisaria de Familia de Amagá, Luz Mariana Foronda Sierra, sobre la actuación que corresponde cuando existen señales de una posible amenaza o vulneración de los derechos de un niño, niña o adolescente.

La funcionaria explicó que, una vez la Comisaría conoce una situación de este tipo, se activa la ruta de atención y un equipo interdisciplinario realiza las valoraciones que permiten determinar qué derechos pueden estar amenazados o vulnerados y cuáles son las medidas que deben adoptarse: “después de que la Comisaría de Familia interviene en el caso cuando hay una amenaza o una vulneración de derechos, inicialmente activamos lo que es la ruta, los autos de trámite con el equipo interdisciplinario para que ellos valoren la situación. Cuando ellos ya entregan esas valoraciones, la Comisaría de Familia entra a restablecer esos derechos”.

La respuesta depende de las necesidades identificadas. La Comisaria señaló que pueden activarse rutas relacionadas con salud y educación, procesos de apoyo psicosocial y psicología especializada, así como redes de apoyo con la familia. También puede iniciarse un proceso administrativo de restablecimiento de derechos y solicitarse la intervención del ICBF.

En situaciones que requieren atención inmediata, la comunidad también cumple un papel fundamental. En el Suroeste, estos casos pueden reportarse ante la Comisaría de Familia de cada municipio, la Policía Nacional y el sistema de salud, además de la Línea 141 del ICBF. Estas instituciones se articulan de acuerdo con las características de cada situación.

Precisamente, el reporte realizado por habitantes de La Gualí permitió que las autoridades conocieran la presencia de la niña en el sector e iniciaran su búsqueda. Para el personero municipal de Amagá, Alex Johan Serna Avendaño, esa actuación de la ciudadanía hace parte de una responsabilidad que no recae exclusivamente en las instituciones: “los niños, niñas y adolescentes, todas las personas que somos adultas y pertenecemos a la sociedad, debemos ser garantes de la protección de esos derechos”. Además, el personero agregó que cuando una persona conozca una posible conducta contra un menor de edad debe ponerla en conocimiento de las autoridades competentes: “aquí no podemos dejar para después la atención que requiere ese niño, niña o adolescente de manera urgente e inmediata. La atención tiene que ser inmediata, de calidad y tiene que ser eficaz”.

El personero hizo un llamado final a la comunidad a proteger la identidad e intimidad de los niños, niñas y adolescentes, especialmente cuando se encuentran en procesos de restablecimiento de derechos. Advirtió que divulgar o replicar sus fotografías puede generar una revictimización y recordó que, ante una posible vulneración, la manera de contribuir es informar a las autoridades competentes y permitir que sean estas las que adelanten las actuaciones correspondientes.

“Veamos todos los niños, niñas y adolescentes como lo que son: sujetos de protección de derechos”, concluyó el personero de Amagá.

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