Entre todas las montañas que adornan al municipio dulce del Suroeste antioqueño, hay una que destaca en la cultura y los corazones de los pueblorriqueños: El Gólgota, un cerro ubicado cerca a la cabecera municipal y desde el que se puede admirar los municipios aledaños, es uno de los principales referentes turísticos del municipio. Todo aquel que visita Pueblorrico no puede perderse la experiencia de subir al cerro El Gólgota.
El ascenso se realiza a través de un sendero que fue construido en el año 2006 por la Gobernación de Antioquia y convites comunitarios, proyecto que ayudó a convertir El Gólgota en uno de los principales atractivos turísticos del municipio. El camino es ameno, la sombra de los guayacanes ahuyenta el sol que de cuando en cuando vence las nubes que suelen cubrir el cielo de Pueblorrico. Las vacas, las mariposas, los pájaros y los perros que acompañan a los campesinos también son parte del paisaje.
El Calvario o Gólgota (en arameo: Gûlgaltâ; en latín: Calvaria; en griego: Κρανιου Τοπος; trad.: Kraniou Topos) es la colina en la que Jesús fue crucificado y que, en la época de Cristo, estaba fuera de la ciudad de Jerusalén. El término significa “cráneo”, refiriéndose a una colina o meseta que contiene una pila de cráneos o un accidente geográfico que se asemeja a un cráneo. Fotografía tomada desde El Gólgota.
El ascenso se realiza a través de un sendero que fue construido en el año 2006 por la Gobernación de Antioquia y convites comunitarios, proyecto que ayudó a convertir El Gólgota en uno de los principales atractivos turísticos del municipio. El camino es ameno, la sombra de los guayacanes ahuyenta el sol que de cuando en cuando vence las nubes que suelen cubrir el cielo de Pueblorrico. Las vacas, las mariposas, los pájaros y los perros que acompañan a los campesinos también son parte del paisaje.
El Gólgota es lugar frecuente de deportistas y de fieles católicos que caminan cerro arriba admirando la naturaleza y el arte, pues el sendero de peregrinación inicia con un mural a gran escala fruto del talento del artista William Peláez, oriundo del municipio, una obra de arte con la técnica del barranquismo que representa con símbolos facetas de Pueblorrico: la economía, la gente, la cultura, la religión, el deporte, las instituciones, entre muchas otras.
Al avanzar en el sendero inicia el viacrucis, cada estación exhibe una escultura, que siguiendo la tradición cristiana representa los momentos vividos por Jesús cercanos a su crucifixión.
El Barranquismo o arte tierra es una técnica escultórica propia de la ciudad de Armenia, Colombia, consiste en unas figuras hechas sobre tierra que se asoma a un espacio desde un barranco mirador. En estos barrancos el artista, con herramientas de construcción en mano como el palín o el regatón va elaborando figuras, casi todas características de las culturas precolombinas. Fotografía de la obra Homenaje a mi pueblo.
Los visitantes acostumbran dejar velas en las esculturas de las estaciones, donde también es común encontrar aves de diversos colores. Cuando la pendiente comienza a cansar a los caminantes, aparece el Árbol de la Vida, (en perfecta analogía con los relatos bíblicos) de tronco grueso y altura imponente. Un poco antes de llegar la cima, el paisaje se despeja en un gran mirador para observar a Pueblorrico en todo su esplendor, definitivamente una maravilla para quienes tienen alma de fotógrafo. Finalmente al completar la misión de transitar los caminos empinados de El Gólgota, está El Cristo, el lugar de oración en la cima del cerro.
Por la connotación religiosa del cerro, en época de Semana Santa recibe la mayor cantidad de visitas, tanto de turistas como de los habitantes del municipio. Sin embargo, los paisajes y riqueza natural de El Gólgota están presentes todos los días, así que no importa la fecha para caminar por el sendero, respirar aire puro y deleitar la vista con los escenarios que nos ofrece este remanso de paz en el Suroeste antioqueño.