En la vereda Santa Teresa, zona rural de Támesis, el acceso por años fue limitado. Por el tramo donde hoy se construye una placa huella no transitaban vehículos y la movilidad dependía de caminos de herradura.
“Esto era un camino de herradura… por acá no entraba ningún carro”, dice Guillermo Vélez, presidente de la Junta de Acción Comunal, al referirse a una obra que empieza a cambiar las condiciones de transporte para la comunidad.

Hasta este sector llegó el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, como parte de una agenda en el municipio que incluyó el corregimiento Palermo y la revisión de proyectos en educación, infraestructura vial, vivienda, cultura y seguridad.

En el corregimiento Santa Teresa, uno de los puntos visitados fue el Centro Educativo Rural, donde se adecuó el restaurante escolar. La intervención mejora las condiciones en las que los estudiantes reciben la alimentación.
“Ahora está todo nuevo… un espacio muy agradable”, señala Deison Valencia, estudiante de la institución, al describir los cambios en la infraestructura.

En materia vial, la placa huella en esta vereda hace parte de un conjunto de intervenciones que se adelantan en el Suroeste antioqueño, donde también se mencionan proyectos como el corredor Valparaíso – Támesis, una obra que ha tenido retrasos y ajustes en su ejecución y que actualmente continúa en desarrollo.
Durante la visita, el gobernador se refirió a la importancia de llevar inversión a los corregimientos y zonas rurales, donde históricamente se concentran mayores dificultades en acceso, infraestructura y servicios.
Además de las obras en vías y educación, se reportaron avances en mejoramientos de vivienda en el municipio, así como intervenciones en la Casa de la Cultura Carlos Mauro Hoyos Jiménez y la entrega de instrumentos musicales para procesos formativos.

En el corregimiento de Palermo, la agenda incluyó la revisión de una nueva subestación de Policía, proyectada para fortalecer la presencia institucional y la capacidad de respuesta en esta zona rural.

Aunque las intervenciones muestran avances en distintos frentes, en sectores como Santa Teresa, los cambios empiezan a notarse en la movilidad y en las condiciones de estudio, mientras persisten otras necesidades propias de la ruralidad.





