¿Cuáles son nuestras ventajas competitivas?
De mucha importancia para el Suroeste antioqueño son dos informes que aparecieron recientemente, emanado el uno de la Cámara de Comercio (la semana pasada) y el otro del Periódico EL SUROESTE, edición del 25 de julio de 2025, sobre la economía de esta región. De entrada y de acuerdo con estos informes, quedan confirmadas dos realidades sobre las cuales vale la pena reflexionar.
La primera de ellas es que la economía de esta zona del departamento de Antioquia es eminentemente agrícola, por cuanto su producción está centrada casi que exclusivamente alrededor de productos agrícolas no procesados, sin valor agregado alguno o muy poco significativo. Como consecuencia, lo afirma el director de la Cámara de Comercio regional, Carlos Augusto Henao, la industria en el Suroeste es algo inexistente o muy poco representativa en la práctica. Ante una realidad como esta, la pregunta que uno se hace es si, a través de los organismos gubernamentales, los gremios e, inclusive, la misma población, existe un plan estratégico de largo plazo tendiente a transformar la región en ese sentido. La impresión que uno tiene es que un plan de esta naturaleza no existe; al menos un plan debidamente estructurado y articulado entre los 23 municipios de la región, lo cual no significa que no existan algunas iniciativas en ese sentido, pero me da la impresión de que las que hay no garantizan la producción de un impacto profundo en la economía de la región desde una perspectiva de largo aliento. De hecho, en los proyectos políticos de gobierno con los que han salido elegidos los alcaldes del municipio de C. Bolívar y que he podido analizar, más los pocos que conozco de otros municipios, el énfasis está centrado decididamente en temas de carácter doméstico, pero uno no encuentra en ellos, al menos desde mi punto de vista, una política explícita que demuestre que el municipio está, o se propone estarlo, articulado a un plan de desarrollo regional debidamente definido que trascienda de manera efectiva la visión de un programa de trabajo previsto para un período de cuatro años.
El otro aspecto que me impactó al escuchar el informe de la Cámara de Comercio es el dato estadístico acerca del tamaño de las empresas de la región. ¡El 97 % de estas se encuentran ubicadas en la categoría de micro empresas!; es decir, no alcanzan ni siquiera a ser empresas pequeñas. Algo así como negocios caseros de subsistencia. Un dato que es coherente con lo señalado anteriormente, en el sentido de que en la región no existe una cultura de desarrollo empresarial. Al respecto, es muy significativa la intervención del señor Guillermo Fabián Pérez, a través de la cual este concejal, en medio de la discusión del informe, expresó su frustración por el fracaso repetido cuando el municipio de C. Bolívar ha hecho intentos para atraer proyectos industriales, pese a que cuenta con ese enfoque dentro del Plan de Ordenamiento Territorial -POT. ¿Cuál es la razón de esos intentos fallidos y qué puede hacer al respecto la Cámara de Comercio?, se pregunta.
Parte de la respuesta a esta pregunta puede estar en que C. Bolívar y, en general, los municipios del Suroeste o no están trabajando decididamente alrededor de lo que podrían ser sus ventajas competitivas. Yo creería que no basta con disponer de un área especial para la industria; tiene que haber algo más. Por ejemplo, una población con una visión de cultura empresarial. En el Oriente antioqueño, y estoy hablando del Carmen de Viboral específicamente, ha prosperado la industria de la cerámica, un producto que ya es conocido en todo el mundo por su calidad, belleza y precio competitivo, y tal vez algunos de los factores que han favorecido el desarrollo de esa manufactura han sido, además de la existencia de una población con buenos emprendedores, especialmente mujeres, la cercanía a Medellín y buenas vías de comunicación; elementos estos que ese municipio ha sabido aprovechar muy bien. Nos queda, pues, al Suroeste, y de manera especial a C. Bolívar, hacer ese análisis, con la seguridad de que siempre habrá algún factor en el que podemos ser competitivos y uno de ellos, con toda seguridad, tiene que ser su misma gente.
Quiero llamar la atención sobre el campo del desarrollo y la investigación científica y técnica. Este aspecto, señalado tímidamente y muy de pasada en el informe de la Cámara de Comercio (gráfica: Suroeste. Valor agregado según sector económico. Participación), es el que hace referencia a actividades profesionales, científicas y técnicas. Tengo la percepción de que cuando en Colombia se habla de investigación científica o técnica se tiene la tendencia a imaginar sofisticados laboratorios de la Nasa, el túnel donde se investiga la partícula de Dios (Bosón de Higgs) o el Silicon Valley; cosas que, según suele creerse, están más allá de nuestras posibilidades. Nada más equivocado. La ciencia y el desarrollo tecnológico es el resultado del esfuerzo diario, paciente y sistemático de personas que buscan, con los elementos a su alcance a veces humildes y sencillos, encontrar respuestas a los misterios de la naturaleza y estoy seguro de que es algo que no está incorporado, por lo menos de manera plena, como parte fundamental de los planes de estudio en nuestras escuelas y colegios. Creo que es un error, sobre todo si tenemos en cuenta que el desarrollo industrial del ser humano va de la mano con el desarrollo de la ciencia y la tecnología. ¿Por qué no tener en cuenta ese aspecto a la hora de formular nuestros planes de desarrollo en el largo plazo aquí en el Suroeste?
Me parece útil terminar esta columna señalando algo que, como bolivarense, me gustaría que se mantuviera y se fortaleciera: el liderazgo de nuestro municipio en su condición de sede regional de la Cámara de Comercio. Porque esa es, justamente, una de nuestras ventajas competitivas de cara a proyectos de desarrollo empresarial. Creo además y a juzgar por el enfoque que le da a su informe, que el señor Carlos Augusto Henao tiene bien clara esta convicción. De igual forma, pienso que el Periódico EL SUROESTE, así como los demás medios de comunicación de la región, son socios estratégicos determinantes en el esfuerzo que los líderes y las autoridades del Suroeste hagan para convertir esta parte del departamento en una zona cultural, científica e industrialmente desarrollada; otra ventaja competitiva que se debe trabajar para crear.
Por Rubén Darío González Zapata Nacido en la vereda La Lindaja Corregimiento Alfonso López (San Gregorio) - Ciudad Bolívar
Foto #PostalesSuroeste – Jardín | Coles. Benditas coles. – Foto de Felipe Giraldo @giraldo_gallery_studio
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