“Este sábado 30 de noviembre haremos una manifestación, vamos a leer el nombre de cada una de las personas asesinadas, quiénes eran, qué hacían, quiénes eran sus familias y vamos a estar ahí muy pendientes”.
La violencia ha marcado por años la historia de nuestro país; el sufrimiento y las historias de dolor se han querido normalizar y disfrazar como parte del paisaje en la región. Para la Puerta de Oro del Suroeste el último mes ha sido desafortunado. La parroquia San Fernando Rey de Amagá marchará junto con la comunidad en pro de la paz.
Hablamos con Hernán Darío Ortiz Mejía, vicario pastoral de la parroquia San Fernando Rey de Amagá.
¿Por qué se convocó a la comunidad de Amagá para marchar?
Todo parte por una situación muy crítica de violencia que se está desarrollando y viviendo en el municipio de Amagá. En el último mes van más de 11 personas asesinadas, y en todo el año tenemos registro de 30 personas, lo cual me parece una cifra bastante alta como para poder decir que estamos en un lugar sano, tranquilo y en paz. Entonces, al ver ese número, al ver esa cantidad de personas, al ver esas situaciones tan críticas, nos vemos no en la obligación, sino en la necesidad de convocar a una marcha para que el pueblo de Amagá tenga sentido por la vida y sentido de pertenencia por la misma, y que podamos entre todos manifestarnos y sobre todo clamar por las personas que nos hacen falta en las familias y en la comunidad. Este sábado 30 de noviembre haremos una manifestación, vamos a leer el nombre de cada una de las personas asesinadas, quiénes eran, qué hacían, quiénes eran sus familias y vamos a estar ahí muy pendientes.
¿Por qué es necesario marchar por la paz?
Necesitamos que las personas en su entorno, en su ambiente, puedan confiar en instintos básicos de supervivencia como lo son la vida comunitaria en sana paz y la vida de construcción comunitaria; esos elementos tienen que garantizarle al ser humano tranquilidad, por eso es justo y necesario vivir en paz, como un derecho humano universal, y que ninguna persona ni unos pocos puedan intimidar esa razón de ser, de lo que nosotros podemos llegar a tener y que nadie pueda arrebatarnos el derecho de vivir tranquilos y en paz.
¿A quiénes involucra esta iniciativa y cómo se realizará?
Por el momento queremos elevarlo como llamado parroquial, pronunciarnos como comunidad creyente y religiosa. Nos vamos a desplazar desde el parque principal hasta el cementerio, una vez finalice la marcha celebraremos la sagrada eucaristía. Queremos recordar a quienes han partido, queremos mostrar que los recordamos y que seguirán teniendo un espacio muy importante en la comunidad.
Primero, queremos manifestarles a las personas que nos encuentren, nos saluden o marchen con nosotros, la iniciativa por la paz; y segundo, queremos que en este lugar donde se encuentran estas personas en estado de campo de paz también podamos recordarlos con su nombre y con su familia, nos hemos dedicado a llamar a cada una de las familias, para recordarles y demostrarles que también las esperamos a ellas.
¿Cómo han involucrado al gobierno local y a la fuerza pública para acompañar y hacer parte de la marcha?
Enviamos una carta e hicimos un llamado personal a la Administración Municipal, al alcalde electo, al alcalde actual, también al concejo municipal, también a la policía, a las fuerzas gubernamentales, a todos les hicimos un llamado para que pudieran participar.
¿Qué mensaje daría a la comunidad de Amagá y a la región del Suroeste?
Lo principal es que no podemos ser indiferentes frente a los hechos de violencia, ni mucho menos a las situaciones de muerte que se van viviendo no solo en el municipio de Amagá, sino en todos los municipios del Suroeste y en toda Colombia.
Yo creo que los colombianos tenemos un mismo sentir, y es que estamos cansados de la muerte, de la violencia, y la sobre saturación de estos elementos siguen siendo la indiferencia, acostumbrarnos a justificar la muerte diciendo que “algo debía, algo pasó, por algo fue”… y entonces esas manifestaciones que se nos están calando en la sociedad me parece que son muy dicientes para enseñar que tomar consciencia también parte en que usted y yo hagamos respetar la vida, ¿cómo? Con una buena formación familiar, con un buen acompañamiento en la casa, con elementos que puedan contribuir a la sociedad, con elementos que le ayuden a que usted le pueda decir sí a una sociedad de cambio, de paz, y que la cultura de la paz se base en que seamos todos artesanos de esta y podamos construir también entre comunidad y hacerla universal, y ese llamado de hacer y construir la paz como el mismo Jesucristo lo pidió en las escrituras es como debemos practicarla nosotros.