Informe especial – Sección patrocinada
La semana pasada aclaramos 5 de 25 mitos que hay sobre el proyecto Quebradona. En esta ocasión, el proyecto Minera Quebradona resolverá 5 mitos más (Del 6 al 10) para que nuestros lectores sigan teniendo una información transparente, clara y de primera mano. La próxima semana habrá una nueva entrega. (Parte II)
6. “Esa mina va a hundir al pueblo en un cráter más grande que Jericó. Los techos de los túneles se van a hundir y hasta Támesis corre peligro. No es si no que lea, cuando ellos dicen dizque subsidencia, están hablando de ese cráter”.
Qué bueno que se reconozca que todo el tiempo hemos hablado de la subsidencia, porque con esto se reafirma nuestra transparencia como empresa. Nunca hemos ocultado que, en efecto, va a haber un hundimiento.
Hablemos de tres aspectos esenciales de ese hundimiento:
Primero: la subsidencia es un fenómeno previsto y calculado. Hace parte de los procesos de explotación subterránea. No es que se nos vaya a “aparecer”, sabemos cómo va a ser, cuál será su tamaño final dentro de 21 años, cuál es su profundidad. Hemos estudiado las subsidencias naturales y las subsidencias que son producto de la actividad minera en el mundo, sus alcances y características. La ingeniería de minas estudia, conoce y sabe cómo abordar estos fenómenos.
Segundo: la subsidencia o hundimiento solo se presentará en el predio El Chaquiro, de nuestra propiedad. En ese predio hay hoy un cultivo de pinos. No tendrá impacto alguno en ningún otro terreno vecino. El inicio del hundimiento será en el tercer año de explotación. El hundimiento tendrá al final un diámetro de 500 metros y una profundidad máxima de 350 metros. Al igual que ocurre con todas las subsidencias naturales y no naturales en el mundo, la vegetación crece en él y se genera un ecosistema.
Tercero: la ubicación, extensión y recorrido de los túneles ha sido ampliamente difundido y NO HAY ningún túnel que pase por debajo del casco urbano de Jericó o de cualquiera
otro municipio. Quien afirme lo contrario está incurriendo en una mentira.
7. “Ese proyecto va a acabar con la naturaleza. Las aves y los animales que habitan en la zona van a desaparecer, al igual que las plantas y los bosques. Van a generar impactos muy negativos inclusive en Áreas de Protección Ambiental como el Parque Nacional Natural”.
Lo primero es decir con toda claridad y precisión que no existe ningún Parque Nacional Natural en el área de influencia de este proyecto. Afirmar eso es faltar a la verdad. Existe sí el Distrito de Manejo Integrado La Cuchilla Jardín Támesis, pero tampoco dentro de ese Distrito se realizará ningún tipo de obra del proyecto. Para que no haya ninguna duda, se ha informado por todos los medios que Quebradona devolvió ante la autoridad minera y ambiental el 34% del título minero que correspondía al área que tocaba a ese Distrito.
Segundo, el tema de la relación con la naturaleza es totalmente al revés. Es fácil demostrar que el proyecto se realiza en áreas que ya han tenido intervenciones de actividades económicas. Es falsa la idea de que llegamos a “tumbar monte”. Casi el 90% del proyecto se ejecuta en áreas que estaban dedicadas a pastos. Solo un poco más del 10% de nuestra actividad se realizará en áreas que tienen coberturas naturales. Pero la dimensión de las tareas de compensación que vamos a realizar van a ser muy importantes. Ese es el tercer punto.
Tercero, la estrategia de conexión entre los ecosistemas de la parte alta y de la zona del valle cubre más de 2.500 hectáreas que estamos compensando. Estas 2.500 hectáreas
van a mejorar el capital natural de la región, pues recuperarán precisamente la conectividad entre los ecosistemas del río Cauca y los del Distrito de Manejo Integrado La Cuchilla Jardín Támesis, con impactos positivos sobresalientes en la flora y fauna.
8. “Vea, esa mina va a ocasionar daños irreparables, pues mire nada más la cantidad de desechos y rocas que moverá en 20 años de actividad. Serán como 120 millones de toneladas que van a cubrirlo todo a la orilla del río Cauca”.
Nos parece que este es un tema muy importante para responder. Las cifras sobre las toneladas de tierra y de rocas que se moverán en todo este proceso son relativamente fáciles de calcular, pues existen fórmulas. Este cálculo lo encuentra usted en Google: suponga que va a hacer usted un túnel de 100 metros de profundidad y que tiene 2.5 metros de diámetro. Un túnel muy pequeño de verdad. La fórmula daría como
resultados que usted movería 1.963 metros cúbicos de tierra y rocas.
¿Es mucho o poco? Otro cálculo le ayuda a entender: un Dumper, que es un vehículo especializado en cargar materiales densos como rocas, puede transportar 10 metros cúbicos. Para mover la tierra de ese pequeño túnel del que hablamos, tendría que hacer 190 viajes. Sí, es mucho.
Lo invitamos a que piense entonces en la cantidad de piedra, tierra y roca que se movió en la construcción del Túnel de Oriente. Más aún, piense en la cantidad de tierra y roca que
podrán mover las 4G que pasan por aquí cerca: ¡Se trata de 2.342 kilómetros de vías! Un poco menos que la distancia que hay entre Medellín y la ciudad de Lima, capital del Perú.
Sí, todas las obras de ingeniería como carreteras, túneles o minería, mueven rocas y deshechos, pero de la misma manera que Medellín no quedó sumergida en los deshechos y en las rocas, o que el país no va a quedar sumergido en la cantidad de rocas que movilizan las vías 4G, nada de eso va a ocurrir aquí, por la elemental razón de que hay exigentes protocolos, modelos de uso, reutilizaciones en las mismas obras y prácticas industriales, que permiten abordar con tranquilidad este tipo de retos.
9. “Lo de la presa de relaves de Quebradona es lo más grave. Mire que tendrá una capacidad de 128 millones de relaves, mientras que la presa que se reventó en Brasil el año pasado apenas tenía 13 millones de capacidad. Y esos relaves son muy tóxicos. ¡Será una tragedia!”.
Lo bueno de responder esta afirmación que no corresponde a la verdad, es que hay ejemplos muy cercanos de Jericó que permiten demostrar lo contrario.
Vamos por partes:
Primero: Una cosa es una presa de relaves y otra cosa es un depósito de relaves. En el caso del Proyecto Quebradona lo que tendremos será un depósito de relaves. Para poder
entender la diferencia es necesario que usted entienda también qué es un relave.
Segundo: ¿Qué es un relave? La palabra relave viene del verbo lavar. En la minería es común que los materiales molidos se pongan a flotar y los residuos que quedan se llaman relaves. En el caso de Quebradona y como consecuencia de la altísima tecnología incorporada a su proceso, estos relaves serán secos. Se les denomina así porque sus niveles de humedad son muy reducidos, apenas del 15%. Ya hemos explicado antes cómo serán los manejos de recuperación de agua y su tratamiento para regresarlas al cauce del río.
Tercero: ejemplos cercanos. Estos relaves secos o filtrados se parecen mucho a las zonas de materiales granulados sobrantes típicos de las obras de infraestructura
como las carreteras. Ya las 4G dejan ver cerca a Jericó, cuando se está bajando a la vía central, algunos depósitos.
Cuarto: los depósitos de relaves filtrados se manejan con el mayor rigor y contemplan estrictos protocolos de manejo integrado de aguas (no olvide que la humedad es
apenas del 15%), análisis de sismos, diseños de estabilidad, control de aguas lluvias y métodos de manejo en todas las etapas del proyecto.
Quinto: es por todo esto que los relaves de Quebradona serán revegetalizados y enriquecerán el paisaje. Un dato para no olvidar: el punto de depósito más cercano al río Cauca está a 2.5 kilómetros de distancia.
10. “Muy raro que, hasta hace tres meses, AngloGold solo mencionaba el depósito de mineral en El Chaquiro, pero se conocen informes a inversionistas extranjeros en donde hablan de cinco depósitos: El Chaquiro, La Aurora, La Sola, El Tenedor y La Isabela. Su famoso ‘Distrito’ Minero”.
Es muy bueno responder este mito porque permite que los lectores entiendan qué es un título minero y poner en evidencia la mala fe con la que este mito se ha construido.
Veámoslo por partes:
Primero: la transparencia con la que actuamos nos permite afirmar que en nuestra página web, en todos los documentos públicos existentes, en la página del Ministerio de Minas, y en muchas más del sector, es públicamente reconocido que tenemos varios títulos mineros, dentro de los cuales se encuentran los cinco mencionados. Los títulos mineros no son minas, son sitios autorizados para estudiar si existe o no existe metal en ellos. Si como consecuencia del proceso de estudio se encuentra mineral, se procede a pedir la Licencia Ambiental para poder desarrollar un proyecto minero, que es exactamente lo que ocurrió con El Chaquiro.
Segundo: los títulos de La Sola y La Isabela fueron precisamente devueltos a la autoridad minera. El registro lo encuentra cualquier ciudadano en el Plan de Trabajo y Obras PTO radicado en la Secretaría de Minas.
Tercero: El único título que se encuentra incluido en la solicitud de la Licencia Ambiental en trámite es el de El Chaquiro. Así, el Distrito Minero del que hemos hablado y conforme a la definición que de Distrito hace el Ministerio de Minas, es el de El Chaquiro. Para hacerse una idea de lo que es un distrito, Amagá, por ejemplo, está catalogado como tal.
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