Monseñor Diego Luis Rendón Urrea tomó posesión canónica este sábado 5 de septiembre como nuevo obispo de la Diócesis de Jericó, durante una ceremonia realizada en la Catedral Nuestra Señora de las Mercedes. Desde ahora tendrá a su cargo esta Iglesia particular que comprende 15 municipios del Suroeste antioqueño.

La ceremonia estuvo acompañada por cerca de 12 obispos, sacerdotes de la Diócesis de Jericó, comunidades religiosas, autoridades civiles y fieles provenientes de diferentes municipios. Entre los asistentes estuvieron alcaldes de la jurisdicción diocesana y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón.
Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, presidió el rito de toma de posesión canónica, mediante el cual monseñor Diego Luis asumió formalmente la Diócesis. Posteriormente, el nuevo obispo de Jericó presidió la celebración eucarística.

Su llegada abre una nueva etapa en una Diócesis con más de un siglo de historia y cierra el periodo de transición iniciado el pasado 13 de julio, cuando el papa León XIV aceptó la renuncia de monseñor Noel Antonio Londoño Buitrago y nombró a monseñor Diego Luis como su sucesor. Durante ese periodo, monseñor Juan Fernando Franco Sánchez, obispo de la Diócesis de Caldas, estuvo al frente de la Diócesis de Jericó como administrador apostólico en sede vacante.
De Santa Rosa de Osos a Jericó
Monseñor Diego Luis Rendón Urrea nació el 3 de junio de 1967 en Rionegro, Antioquia. Realizó su formación filosófica y teológica en el Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino de Santa Rosa de Osos y fue ordenado diácono el 23 de noviembre de 1999 y sacerdote el 21 de noviembre de 2000.

Su trayectoria ha estado vinculada tanto al trabajo pastoral como a la educación. Ha sido vicario parroquial de la Inmaculada Concepción de Amalfi; rector del Cibercolegio de la Fundación Universitaria Católica del Norte; promotor vocacional y delegado de Pastoral Misionera; delegado de Pastoral Social y vicario de Pastoral de la Diócesis de Santa Rosa de Osos; capellán del SENA en Bogotá y párroco de Nuestra Señora del Carmen, en Gómez Plata. Desde 2015 se desempeñó como rector de la Fundación Universitaria Católica del Norte.
También realizó estudios de especialización en Gerencia Educativa en la Universidad de San Buenaventura de Medellín y en Pedagogía de la Virtualidad en la Fundación Universitaria Católica del Norte, además de estudios de doctorado en Educación en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.
El papa León XIV lo nombró obispo de Jericó el 13 de julio de 2026. El 25 de agosto recibió la ordenación episcopal en la Catedral de Santa Rosa de Osos, en una celebración en la que monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, arzobispo emérito de Barranquilla, fue el consagrante principal, acompañado por monseñor Luis Albeiro Maldonado Monsalve, obispo de Santa Rosa de Osos, y monseñor Farly Giovany Gil Betancur, obispo de Montelíbano.

Con su posesión se convirtió en el octavo obispo de la Diócesis de Jericó. Su lema episcopal es Docere et servire, “Enseñar y servir”.
El viernes 4 de septiembre, antes de la posesión monseñor Diego Luis llegó a Jericó, donde fue recibido por autoridades civiles, representantes de las comunidades y habitantes de la región. Ese mismo día realizó la profesión de fe y el juramento de fidelidad, actos previstos antes de asumir formalmente su ministerio episcopal.
Al finalizar la posesión, en conversación con EL SUROESTE, el nuevo obispo envió un mensaje a los habitantes de la región y habló de la disposición con la que llega a esta nueva misión: “tengo sentimientos de mucha alegría. Esto es una tarea grande que se nos encomienda. El Señor nos da la gracia, pero, sobre todo, conociendo el tesón, la capacidad, el empuje de la gente de esta tierra, llegamos a sumarnos, primero a aprender y después a aportar desde lo que humildemente podamos hacer”.
Una Diócesis con más de un siglo de historia
La Diócesis de Jericó fue erigida por el papa Benedicto XV el 29 de enero de 1915 mediante la bula Universi Dominici Gregis. Posteriormente fue unida a la Diócesis de Antioquia, el 7 de febrero de 1917, y volvió a ser separada de esta el 8 de diciembre de 1941.
Actualmente comprende aproximadamente 3.000 kilómetros cuadrados y reúne 30 parroquias distribuidas en 15 municipios del Suroeste: Andes, Betania, Betulia, Caramanta, Ciudad Bolívar, Concordia, Hispania, Jardín, Jericó, La Pintada, Pueblorrico, Salgar, Támesis, Tarso y Valparaíso. Las parroquias están organizadas en cuatro vicarías territoriales: Nuestra Señora de las Mercedes, San Pablo, San Pedro y San Juan Bautista.
La sede episcopal está en Jericó y la Catedral Nuestra Señora de las Mercedes es su principal templo. La Diócesis es sufragánea de la Arquidiócesis de Medellín.

Desde su creación, la Diócesis de Jericó ha tenido siete obispos y un administrador apostólico al frente de esta jurisdicción:
- Monseñor Maximiliano Crespo Rivera, administrador apostólico (1915-1917).
- Monseñor Francisco Cristóbal Toro Correa (1917-1942).
- Monseñor Antonio José Jaramillo Tobón (1942-1960).
- Monseñor Augusto Trujillo Arango (1960-1970).
- Monseñor Juan Eliseo Mojica Oliveros (1970-1977).
- Monseñor Augusto Aristizábal Ospina (1977-2003).
- Monseñor Roberto López Londoño (2003-2013).
- Monseñor Noel Antonio Londoño Buitrago (2013-2026).
La historia religiosa de esta jurisdicción también está vinculada a Santa Laura Montoya Upegui, nacida en Jericó y reconocida como la primera Santa colombiana, y a los Beatos Juan Bautista Velásquez Peláez y Jesús Aníbal Gómez Gómez.
Con la posesión de monseñor Diego Luis Rendón Urrea, la Diócesis de Jericó inicia una nueva etapa con un obispo que acompañará una jurisdicción que reúne a 15 de los 23 municipios del Suroeste antioqueño, un territorio donde la Iglesia ha tenido presencia durante más de un siglo a través de parroquias, comunidades religiosas y procesos pastorales en la región.



