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Las quejas por olores ofensivos continúan en Amagá. El martes 25 de agosto, representantes de Corantioquia, la Dirección de Minería y Medio Ambiente del municipio, la Mesa Ambiental, líderes comunitarios y concejales abordaron nuevamente la situación durante una sesión del Concejo Municipal, en medio de cuestionamientos sobre la efectividad de las medidas adoptadas hasta ahora.

Arbei Osorio, subdirector de Sostenibilidad y Gestión Territorial de Corantioquia, explicó que la actuación de la Corporación frente a esta problemática se remonta a 2021. Mediante un convenio con la Universidad Pontificia Bolivariana, ejecutado en 2022, se realizó un inventario que identificó 14 fuentes potencialmente generadoras de olores, asociadas a diferentes actividades presentes en el municipio.

“Las empresas que podrían estar generando mayores concentraciones de olores, mezcla de gases y emisión, eran Cueros Vélez y Sanimax”, señaló Osorio al referirse a la modelación realizada. El funcionario aclaró que la priorización de estas dos empresas no significa que las demás fuentes identificadas no puedan contribuir al deterioro de la calidad del aire.

Foto: Cortesía – zona industrial Amagá

Entre las conclusiones del estudio se encontraron incrementos en las concentraciones de sulfuro de hidrógeno, H₂S, y amoníaco, NH₃, dos compuestos asociados a la generación de olores. Según explicó Corantioquia, la percepción se concentraba principalmente en zonas cercanas a industrias dedicadas al curtido de pieles y a la producción de alimentos para animales, sin descartar un aporte de la planta de tratamiento de aguas residuales.

Durante su intervención, el funcionario también se refirió al ordenamiento territorial y a la ubicación de las actividades industriales. Explicó que Corantioquia no es la autoridad encargada de definir los usos del suelo y que, antes de otorgar un permiso ambiental, verifica que la actividad esté permitida por el ordenamiento territorial municipal. Más adelante hizo un llamado al Municipio y al Concejo frente al crecimiento residencial alrededor de las zonas industriales.

“No es lógico que permitamos nuevas construcciones de vivienda al lado del sector industrial”, afirmó, al señalar la necesidad de ejercer control urbanístico para evitar que aumente el número de personas expuestas a los impactos por olores.

Las quejas de la comunidad también dan cuenta de la persistencia de la problemática. La autoridad ambiental reportó un promedio de entre 30 y 45 quejas mensuales este año y explicó que el caso de Amagá fue incluido en su Observatorio de Conflictos Ambientales debido al incremento de las inconformidades.

Desde la Mesa Ambiental señalaron que los olores no sólo persisten, sino que se estarían percibiendo en nuevos sectores del municipio. La organización recordó que, aunque no tiene facultades para imponer sanciones, ha realizado seguimiento a la problemática y solicitado actuaciones de las entidades competentes. Para sus integrantes, la situación se ha convertido en un “problema público” que afecta el bienestar de la comunidad. La Mesa Ambiental también cuestionó la efectividad de la respuesta institucional. Durante su intervención manifestó que no considera eficientes las actuaciones adelantadas por Corantioquia y pidió claridad sobre los resultados de las medidas y requerimientos establecidos.

Los cuestionamientos también surgieron desde el Concejo Municipal. Algunos concejales reclamaron pasar de las medidas preventivas y los seguimientos a resultados concretos y advirtieron que, pese a las actuaciones reportadas y a la identificación de 14 fuentes potenciales, la problemática continúa y la comunidad sigue acudiendo a las autoridades por los olores ofensivos.

Foto: EL SUROESTE – zona industrial Amagá

Sanimax, entre el seguimiento ambiental y los cuestionamientos

Durante la sesión se revisaron las medidas ambientales adoptadas frente a la empresa Sanimax y las obligaciones establecidas en el pacto de cumplimiento. La empresa no tuvo representación ni intervino durante la sesión del Concejo.

La empresa cuenta con un Plan para la Reducción del Impacto por Olores Ofensivos, PRIO. Sobre Sanimax existe además una acción popular dentro de la cual se estableció un pacto de cumplimiento. Entre los compromisos mencionados por Corantioquia están la instalación de una barrera perimetral, el cerramiento de la materia prima para evitar su exposición a la intemperie, el control de las emisiones de olores, la reducción gradual del ingreso de materia prima a la planta de Amagá y el ajuste de las emisiones a los límites establecidos.

Precisamente el volumen de material procesado generó uno de los cuestionamientos más fuertes de la sesión. María Magdalena, directora de Minería y Medio Ambiente de Amagá, sostuvo que el pacto establece una disminución del volumen. Por esta razón, pidió a Corantioquia revisar conjuntamente los volúmenes de producción de Sanimax. La directora también cuestionó los resultados obtenidos hasta ahora frente a la problemática: “en temas de calidad del aire resultados no hay o los hay por momentos cuando la empresa controla”. Señaló que las quejas que llegan a la dependencia municipal son trasladadas a Corantioquia para que queden documentadas ante la autoridad ambiental.

Frente a estos cuestionamientos, Corantioquia informó que durante 2025 y 2026 realizó 11 visitas de control y seguimiento exclusivamente a Sanimax. El subdirector de Sostenibilidad y Gestión Territorial señaló que estas verificaciones deben realizarse también por fuera de los horarios habituales, teniendo en cuenta que los episodios son reportados en diferentes momentos: “Si hay que ir a las 2 de la mañana, vamos a las 2 de la mañana”.

A la información expuesta durante la sesión del Concejo se suma la respuesta de Corantioquia a un derecho de petición presentado el 7 de julio de 2026 por Carlos Mario Echavarría Montoya. En el documento solicitó información sobre las actuaciones de la autoridad ambiental frente a los olores ofensivos, las emisiones atmosféricas y otros asuntos ambientales relacionados con Sanimax y otras fuentes fijas de Amagá. 

Foto: EL SUROESTE – zona industrial Amagá

En esa respuesta, Corantioquia sostuvo que, de acuerdo con las actuaciones y la información técnica disponible, no contaba con elementos para establecer una afectación o daño ambiental que justificara suspender la recepción de materia prima en Sanimax, una de las medidas por las que preguntó el ciudadano amagaseño. La Corporación precisó que, si posteriormente se comprueba una infracción o daño ambiental, podrá adoptar las medidas preventivas o sancionatorias correspondientes. 

La autoridad ambiental también indicó que no ha realizado muestreos o contramuestras de calidad del aire o de olfatometría dinámica a Sanimax y explicó que los informes técnicos relacionados con el PRIO y el permiso de emisiones se limitaron a evaluar la información presentada por la empresa. En otro punto de la respuesta señaló que los estudios de olfatometría aportados por Sanimax han acreditado ante la Corporación el cumplimiento de los límites de emisión de olores establecidos para su actividad. 

Nuevas mediciones, resultados pendientes

En este contexto se adelanta una nueva campaña de medición en Amagá. Corantioquia informó que, mediante un contrato con la Corporación Interuniversitaria de Servicios, se realizarían mediciones a través de laboratorios acreditados. La campaña incluye olfatometría dinámica en siete fuentes de emisión, modelación de las emisiones de Sanimax y monitoreo durante 18 días de sulfuro de hidrógeno y amoníaco en Nicanor, Piedecuesta y el parque principal. Según la respuesta al derecho de petición, la inversión destinada a estas mediciones en Amagá es de aproximadamente $133,9 millones. 

Foto: EL SUROESTE – zona industrial Amagá

Durante la sesión del Concejo del 25 de agosto, Corantioquia explicó que estas mediciones permitirían contrastar la información disponible con datos obtenidos directamente en el territorio. De acuerdo con el cronograma presentado ese día, el informe relacionado con la olfatometría y la modelación estaba previsto para el 19 de septiembre y el correspondiente al monitoreo de sustancias odorantes, para el 22 del mismo mes.

Al cierre de esta edición, EL SUROESTE no había tenido acceso a esos resultados.

Después de varios años de quejas, estudios, visitas de seguimiento y medidas ambientales, los nuevos resultados deberán aportar información sobre las condiciones actuales de los olores ofensivos en Amagá y servir de insumo para las decisiones que adopte la autoridad ambiental. Mientras tanto, habitantes, integrantes de la Mesa Ambiental, concejales y la Dirección de Minería y Medio Ambiente continúan reclamando respuestas frente a una problemática que persiste en el municipio.

 Contenido publicado en la edición 220 de EL SUROESTE


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