A don Felipe Santiago Sánchez lo conocimos recorriendo las veredas de Amagá, en el Suroeste de Antioquia, en su carro amarillo. En uno de esos viajes empezó a hablarnos de las plantas que veíamos en el camino, y quedamos tan maravillados con todo lo que sabe, que le propusimos compartir esos conocimientos con todos ustedes.
En esta primera entrega, fuimos a su casa en la vereda La Delgadita a conversar y a aprender sobre el cilantro:
El cilantro es primordial. En el Mercado Campesino me lo piden mucho y gusta mucho. También tengo cebolla junca, acetaminofén, romero para el cabello… Tengo de varias matas, no recuerdo mucho las que tengo, pero sí tengo de varias.
Desde que estábamos pequeños a mi papá le encantaba cosechar, y mi papá no nos quiso prácticamente dar estudios, sino que decía que había que trabajar la tierra. Entonces, desde ahí viene mi amor por cultivar, me encanta. A mí me encanta ver una mata de cebolla en la casa, no tenerla que comprar, sino verdaderamente arrancarla fresquita, y directamente de la tierra.
Yo siempre aprovecho todas las vasijas, como los tarros de pintura o algo así, las ollas que se acaban rompiendo, los tarros del café, y ahí siembro el cilantro. Cualquier mata que queramos sembrar no necesita tener una cantidad de tierra. La cosa es que la siembre con cariño. El cilantro, lo cosecho yo aquí mismo, lo siembro orgánicamente, no le he hecho nada de químicos. Todo es orgánicamente, utilizo la pulpa del café, los residuos del plátano…

Don Felipe nos compartió dos formas de sembrar el cilantro: una en vasija, pensada para quienes tienen poco espacio en casa, y otra directamente en la tierra, para quienes cuentan con una huerta o un pedacito de terreno.
LA SIEMBRA EN BALDE

Tengo la materia orgánica lista en un balde, este era un tarro de aceite. La vamos a revolver con tierra y luego le vamos a echar la semillita encima. Es muy fácil cultivarla en cualquier parte, en cualquier vasija va a prender. Encima de la semilla se le pone más tierra, no tapándola mucho para que no se ahogue. De pronto pensará la gente que se les va a ensuciar la casa si la vasija es muy grande, aunque puede ser pequeña, y ponerla en una terraza. Es como sembrar una mata de jardín, y ahí va a tener su cilantro fresquito para cuando vaya a hacer la ensalada. Hay que mantener el cilantro en el solecito y que le caiga agüita de lluvia.
Una vez sembrado, el cilantro requiere algunos cuidados…
Hay que hablarles a las maticas todos los días con cariño porque es que son seres vivos. Muy importantes la agüita, la lluvia y el solecito; así van a tener cilantro fresquito para todos los días. Agregarle las cáscaras de huevo, si las puede moler o picar con alguna piedrita bien menudita, es puro calcio, y también las cáscaras de banano remojadas. La vasija debe tener un hueco en la parte de abajo para que no se encharque, para que escurra el agua, para que remoje la semilla, remoje la matica y salga el agua, porque si se encharca, por supuesto que se va a podrir, no va a pelechar, entonces debe tener su buen drenaje, que le salga el agua, que entre, remoje y salga.
Fresco, al alcance de la mano y listo para la cocina
Sembrar el cilantro en casa es bueno para el bolsillo, además lo va a consumir fresco; cada vez que a usted le provoque la matica fresquita, va y la arranca para una ensalada o para unos frisoles, o para un menudo.
LA SIEMBRA EN LA TIERRA

Y para quienes tienen un pedacito de tierra, esta es la forma tradicional de sembrar el cilantro. Así lo hace don Felipe
Paso 1 – Preparar la tierra
Lo primero que vamos a hacer es darle una repicadita a la tierra.
Don Felipe recomienda repicar la tierra (aflojarla y desmenuzarla con una herramienta de labranza para facilitar el crecimiento de las raíces). Luego se deben hacer zanjitas o surcos (pequeñas hendiduras en la tierra donde se depositará la semilla). Es importante que la tierra quede bien suelta y abonada.
Paso 2 – Regar la semilla
Regamos la semillita, que no quede muy apeñuzcada.
La semilla debe distribuirse a lo largo del surco, procurando que no quede demasiado junta o amontonada. Esto permitirá que las plantas tengan espacio suficiente para desarrollarse.
Paso 3 – Cubrir y regar
Una vez distribuida la semilla, se cubre con una capa ligera de tierra, sin enterrarla demasiado. Según don Felipe, si se tapa en exceso, la semilla puede tener dificultades para germinar. Después se aplica un riego suave para mantener la humedad. En condiciones adecuadas, explica, los primeros brotes pueden empezar a aparecer entre los tres y cuatro días siguientes. No hay ningún misterio, asegura.

Preguntas y respuestas con don Felipe
¿Cómo podemos conseguir la semilla del cilantro?
Don Felipe explica que las semillas pueden adquirirse fácilmente en cualquier agropecuaria. Sin embargo, también es posible producirlas en casa. Según cuenta, basta con dejar que algunas plantas completen su ciclo natural hasta florecer y producir semillas. Una vez estas maduran, se recolectan y pueden utilizarse para una nueva siembra. El mismo proceso puede realizarse con otros cultivos como el maíz y la cebolla.
¿En cuánto tiempo podemos empezar a disfrutar del cilantro que sembramos?
El cilantro tarda aproximadamente entre 45 y 60 días en estar listo para la cosecha. Aunque puede comenzar a recolectarse desde el día 45, don Felipe recomienda esperar hasta los dos meses para obtener una planta más desarrollada.
¿Podemos sembrar cilantro en cualquier clima?
Para don Felipe, el cilantro es una planta muy adaptable. Afirma que puede cultivarse tanto en climas cálidos como fríos, siempre que reciba algo de sol y cuente con un riego adecuado. Además, reitera que no es necesario disponer de un gran terreno: puede sembrarse en materas, vasijas o recipientes ubicados en patios, terrazas o balcones.
¿Cada cuánto debemos echarle agua al cilantro?
La frecuencia del riego depende de las condiciones climáticas. Si llueve con regularidad, puede no ser necesario añadir agua adicional. En épocas secas, don Felipe recomienda mantener la tierra húmeda mediante riegos periódicos. Tanto el cilantro como la cebolla crecen mejor cuando conservan una humedad constante, mientras que la falta de agua puede ralentizar su desarrollo.
¿Qué hace tan especial al cilantro sembrado en casa?
El cilantro cultivado en tierra orgánica y en recipientes caseros suele tener un aroma y un sabor más intensos que el producido en sistemas comerciales o de invernadero. Por eso es muy apreciado en la cocina.
¿Para qué más se ha utilizado tradicionalmente el cilantro?
Además de su uso en la cocina, don Felipe recuerda algunas de las creencias y usos tradicionales: nos lo daban cuando estábamos pequeños, cuando a uno le daba Buena Moza, que se nos ponía la piel amarilla y la cara amarilla. También dicen que sirve para dormir, no sé hasta dónde será cierto, pues yo nunca me he dormido…
¡Y esto es lo más importante!
Y si hay una lección que don Felipe considera fundamental para cualquier cultivo, es que la tierra también responde al cuidado y la dedicación de quien la trabaja: dicen que hay malas manos, que hay gente que no le pelecha lo que siembra, pero yo por eso digo: hay que sembrar con cariño, hay que sembrar es fe… Si usted va a ir a sembrar y se levanta a trabajar, se levanta con amor y cariño a trabajar, o a sembrar algo, por supuesto que le va a pelechar, ¿si me entienden?
Nota. Este artículo corresponde a la versión escrita de la serie Las Maticas de Don Felipe, una producción de Amagá TV y el Periódico Regional EL SUROESTE.



