Rocío Castañeda Lora: enseñar desde las matemáticas y la comunidad
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Investigación de Daniel de Jesús Granados Rivera
Maestro investigador, formador de formadores de la I.E.N.S.A.
Magister en Educación en la línea de Formación de Maestros UdeA
danielgranados1971@yahoo.es
Hablar de la maestra Rocío Castañeda Lora es hablar de una vida dedicada a la educación, al servicio y al amor por las matemáticas. Durante más de cuatro décadas de labor docente, dejó huella en generaciones de estudiantes a través de una enseñanza cercana, creativa y comprometida con la formación humana. Su historia refleja no solo la vocación de una educadora, sino también el impacto que puede tener una maestra cuando convierte el aula en un espacio de aprendizaje, acompañamiento y transformación social.
La maestra Rocío Castañeda Lora es hija de la señora Gabriela Lora y del señor Miguel Castañeda. Tiene ocho hermanos y es oriunda del municipio de Jericó, reconocido como destino turístico y religioso. Contrajo matrimonio hace 49 años con el señor Joaquín Murillo Serna y de esta unión nació su hijo Fabián Darío. Además, es abuela de Sofía Murillo.
La maestra Rocío Castañeda es egresada de la Escuela Normal de Jericó. En 1971 inició su formación y, en 1972, comenzó su labor magisterial en el municipio de Ciudad Bolívar, tierra y cuna de arrieros, en la escuela rural de la vereda La Arboleda. Posteriormente trabajó en las instituciones Pío XII e Isabel Solís, en la zona urbana, y luego pasó al Colegio María Auxiliadora. La maestra cuenta que ejerció su labor docente durante aproximadamente 41 años en educación básica primaria, la mayor parte del tiempo orientando el área de matemáticas. También trabajó algunos años en el colegio privado Alejandrino Restrepo, enseñando matemáticas en básica primaria y secundaria.
La maestra Rocío es licenciada en Pedagogía Reeducativa de la Universidad Católica Luis Amigó y especialista en Docencia Universitaria de la Universidad Santo Tomás. Una de las experiencias más significativas de su trayectoria surgió a raíz de sus estudios de pregrado. Junto a su equipo de estudio propuso, como trabajo de grado, desarrollar un proceso con niños menores de edad de barrios marginados cercanos a sus respectivas instituciones educativas. A partir de las problemáticas identificadas, también capacitaron madres de familia, dando inicio a los primeros hogares comunitarios para niños en el municipio de Ciudad Bolívar.
Trabajo comunitario desarrollado junto a madres comunitarias de Ciudad Bolívar como parte del proyecto de grado de Rocío Castañeda Lora en la Universidad Católica Luis Amigó, iniciativa que aportó a la creación de los primeros hogares comunitarios del municipio.
La maestra continuó acompañando este proceso durante varios años. Gracias a este trabajo comunitario participó en la convocatoria CAFAM al Mejor Maestro del departamento de Antioquia. Las actividades se realizaban todos los miércoles en horas de la tarde y estaban dirigidas a padres de familia y estudiantes, mediante talleres enfocados en fortalecer el aprendizaje, resolver inquietudes y aclarar dudas.
Reconocimiento a Rocío del Socorro Castañeda Lora durante el homenaje a las mujeres nominadas al premio Mujer Cafam Antioquia 1995, por su labor educativa y comunitaria en Ciudad Bolívar, Antioquia.
Otro de los acontecimientos importantes de su trayectoria fue la organización de un laboratorio para el área de matemáticas, donado a la institución como resultado de un diplomado realizado con la Universidad Nacional de Colombia.
La maestra recuerda que, desde que era alumna, le gustaban mucho las matemáticas. Cuenta que el único libro que le pidió a su mamá fue uno de álgebra, que tenía un alto costo para la economía familiar. Un amigo de la familia decidió prestárselo y, al ver la dedicación de Rocío por el estudio, finalmente no les cobró el libro.
También recuerda que su maestra de matemáticas sufría constantes dolores de cabeza, por lo que en varias ocasiones Rocío adelantaba los temas y ayudaba a orientar a sus compañeros bajo la supervisión de la docente. Asimismo, cuando no había profesor de matemáticas, ella apoyaba el desarrollo de las clases. Su escuela de padres se fundamentaba en orientar talleres de matemáticas, con resultados positivos gracias a las explicaciones y a una metodología vivencial. Entre sus estrategias pedagógicas implementó recursos como la “torta matemática” para facilitar la enseñanza y transformar el paradigma frente a esta área.
Rocío Castañeda Lora durante una de sus clases de matemáticas, área en la que ejerció gran parte de su trayectoria docente en instituciones educativas de Ciudad Bolívar.
La maestra orientó matemáticas en los grados cuarto y quinto de básica primaria, así como desde cuarto hasta noveno. Recuerda además a la profesora Paulina Mantilla, santandereana, quien dejó huella en su proceso formativo. Señala igualmente que el gusto por el álgebra ha pasado de generación en generación en su familia.
La maestra Rocío terminó su vida laboral al servicio de la educación estatal. Cuenta que, durante las primeras semanas después de su retiro, continuó colaborando voluntariamente en el colegio mientras era nombrado el docente que ocuparía la vacante. También apoyaba la preparación de los niños para las Pruebas Saber.
Actualmente sigue vinculada a los procesos educativos, orientando y explicando temas a niños que requieren de su ayuda. Además, ha dado continuidad a sus prácticas pedagógicas con su nieta Sofía, inculcándole el amor por las matemáticas. Como acudiente también ha hecho parte del Consejo de Padres y posteriormente fue representante de la Asociación de Padres de Familia de la Institución Educativa Escuela Normal Superior Amagá. Todo esto le genera gran felicidad, pues continúa aportando a los procesos educativos y formativos, caracterizándose por su responsabilidad, compromiso y entrega incondicional.
Finalmente, la maestra deja un mensaje a sus compañeros educadores: asumir la enseñanza como una labor agradable y no simplemente como un trabajo. Considera que la educación debe realizarse con energía, entusiasmo y entrega, dando siempre lo mejor en favor de los estudiantes. Para ella, cada día en el aula es una oportunidad para agradecer a Dios por la misión de enseñar y convertir el salón de clase en un espacio de aprendizaje, alegría y encuentro con los alumnos.
La trayectoria de la maestra Rocío Castañeda Lora deja en evidencia que enseñar va mucho más allá de transmitir conocimientos. Su vida ha estado marcada por la entrega, la disciplina y el compromiso con la formación de niños, familias y comunidades enteras. Aun después de su retiro, continúa vinculada a los procesos educativos, demostrando que la vocación de ser maestra permanece más allá de las aulas y de los años de servicio. Su historia representa el legado silencioso de muchos educadores que, con paciencia y dedicación, contribuyen a transformar vidas y construir sociedad desde la educación.