Comparta esta noticia

El Suroeste antioqueño se perfila como uno de los lugares ecoturísticos más importantes de Antioquia pues posee una gran naturaleza que atrae a muchas personas.

Desde hace unos años el Suroeste ha venido fortaleciéndose en materia turística. Varias han sido las razones por las que el número de turistas que visitan la región sea mayor. Un ejemplo es la buena promoción en materia cultural y natural que ha desarrollado municipios como Jardín. Sumado a esto, la canonización de la Madre Laura en el 2013 en el municipio de Jericó, hizo que un gran número de personas, deseosas de experimentar un turismo religioso, fijaran sus miradas en este lugar.

A partir de esto, otros municipios han tomado ejemplo de lo importante que es el turismo y han buscado alternativas para atraer a las personas. La que más suena es la ecoturística, que desde hace un par de años viene tomando fuerza, pues los enormes ecosistemas naturales y la geografía de la región, resultan perfectos para las personas que buscan una experiencia con la naturaleza, esto complementado con una amplia oferta de actividades deportivas y gastronómicas que hacen del Suroeste un destino imperdible.

¿Qué es ecoturismo? 

Para definir el término ecoturismo, consultamos con Lucía Laverde, gerente de la Corporación Redes Turísticas de Antioquia. Ella explica que es una forma de hacer turismo en un entorno natural, que a su vez permite conocer el territorio y lo que en él converge.

“El Suroeste es un paraíso natural con mucho potencial, no muy explorado y muy rico en todo lo que tenga que ver con turismo ecológico y cultural, y si a eso le sumamos la cultura paisa, tan atractiva para los turistas y muy arraigada en esta región, el Suroeste en materia turística será muy fuerte”, detalla.

Aporte a la economía turística

No hay cifras exactas de cuánto dinero genera el sector ecoturístico en la economía de una región, debido a que aún no está bien reglamentado. Sin embargo, Antonio Ramírez, guía de montaña de Arrieros y Caminantes Medellín, afirma que este activa la economía local, ya que al ingresar a un lugar la persona que vive allí podrá ofrecer sus productos a las personas que llegan.

“El ecoturismo es fundamental si se quiere activar la economía de las personas de la región. Un ejemplo es que cuando se visita al señor de la finca, al señor de las mulas o a la señora que hace los almuerzos, la economía se activa pues estos individuos pueden vender sus productos. También en ocasiones pedimos apoyo a alguna de las personas que viven en el lugar, pues suelen conocer mejor el sector y ese apoyo se remunera”.

Foto: Andrés Corrales

Algunos símbolos naturales del Suroeste

Uno de los sitios del Suroeste más visitados por caminantes es Cerro Tusa en el municipio de Venecia. La forma piramidal y el reto de altura que representa este cerro para quienes lo escalan, además del hermoso paisaje que ofrece desde su cima, hacen que sea un lugar único e imperdible.

“Todo el mundo sube a Cerro Tusa, pero nosotros subimos a acampar. Este cerro tiene una particularidad y es que al ser una montaña piramidal, su inclinación es de 65 a 75 grados lo que hace que subir allí requiera un esfuerzo alto. Sin embargo por la corta distancia es fácil llegar”, relata Ramírez.

También está el Parque Natural Las Nubes. Allí se hace ecoturismo mediante caminatas y avistamiento de aves. El parque está ubicado en tres municipios de la región: Jericó, Pueblorrico y Tarso; pero el que más lo explora ecoturísticamente es Jericó. No obstante los tres municipios en conjunto elaboran actividades que permiten la conservación y el cuidado de este parque, además de aprovechar sus riquezas naturales para los turistas que deseen subir allí.

Foto Cortesía: Antonio Salazar

Otro de los destinos más famosos del Suroeste es La Cueva del Esplendor. Ubicada en Jardín en el sector conocido como el Alto de Las Flores. Esta cueva alberga en su interior una cascada, lo que la convierte en un lugar único. Según Leydy Cardona, comunicadora social de la oficina de turismo de Jardín, el lugar es visitado cada semana por un aproximado de 20 personas diarias en temporada alta. Para acceder allí es necesario adquirir un plan con una de las empresas de turismo locales, que tiene un valor de 60.000 pesos.

Lo que falta por mejorar

Si bien se ha avanzado bastante en materia de atención al visitante, es claro que aún falta mucho por mejorar. Para Lucía Laverde, en cuestión de ecoturismo no solo en el Suroeste si no en todo Antioquia, todavía no se ha desarrollado una verdadera cultura turística que permita al visitante gozar de una experiencia local. Para ella no se trata solo de enseñar lo que tenemos, si no también de apropiarnos de nuestro territorio, de eso que nos hace ser antioqueños, de nuestra identidad paisa que según ella, es muy famosa en el mundo y atrae a muchos turistas de otros países.

“Turismo o ecoturismo que van muy ligados, más que ir y conocer, es vivir una experiencia de tal manera que te provoque repetirla”, señala Laverde.

“Hay que formar la consciencia de turismo para que, el que te ofrece el servicio tenga la visión de crearle al que llega una experiencia de disfrute. Hay que comenzar a educar a los empresarios dedicados a esto, sobre lo que se debe hacer para que se pueda desarrollar el turismo de calidad”, explica Laverde.
Cafetales entre Betulia y Concordia. Foto: Felipe Muñoz

La idea para Laverde es hacer entender a la gente que valen por lo que son. El cafetero por ejemplo; cuando es visitado por turistas, que también es una forma de hacer ecoturismo, no ve la importancia de su producto o de su territorio, a diferencia de lo que hacen en países como Italia, quienes en sus viñedos, valoran en conjunto sus tradiciones agrarias y la enseñan al viajero con orgullo. “Antioquia tiene muy buena cultura gastronómica, lo que pasa es que somos muy mediocres al venderla. La idea no es vender el café de exportación, si no el café de degustación; que la gente venga y se tome el mejor café del mundo, y a la vez puedan ver quién lo cultiva, cómo lo hace, dónde lo hace. Esa cultura que nos diferencia del resto del mundo”.

Otro de los puntos que se debe mejorar es el turismo sostenible que en municipios como Jericó ya se viene desarrollando. Walter Montoya, gerente de turismo en el municipio de Jericó, explica que el turismo sostenible tiene tres bases que todos los municipios que integren este renglón económico en su plan deben tener en cuenta: el cultural, el ambiental y el económico. La idea según Montoya, es que el turista le ayude económicamente al lugar que visitó y no cause destrozos a la naturaleza o al patrimonio.
“Jericó está certificado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y por el Icontec, lo que nos obligan a estar pendientes de las zonas naturales en nuestro municipio, y nos dan las pautas para regular el turismo en la ellas”, comenta.

Vea a continuación el mapa con la ruta ecoturística en el Suroeste:

Comentarios
Comparta esta noticia