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Mujeres reconocidas por su liderazgo y trabajo en diferentes áreas, una agrupación de jóvenes músicos que llevó los sonidos de Concordia a uno de los principales encuentros de música andina colombiana y cuatro músicos de Amagá que hicieron parte de un triunfo internacional. Tres noticias recientes tienen como protagonistas a personas y procesos del Suroeste antioqueño.

Las representantes del Suroeste son Alejandra Palacio Restrepo, Laura Cristina Escobar Marín y Valentina Vergara Trujillo, de Fredonia, y Gloria Ismelda Tamanís, de Ciudad Bolívar. Fueron reconocidas en las categorías Empresarial, Sub-20 Mujer Joven, Arte y Cultura y Social y Política, respectivamente.

Cada una representa un liderazgo distinto en el Suroeste antioqueño. Alejandra Palacio Restrepo, de Fredonia, fue reconocida por su proyecto Conversame pues, una iniciativa que promueve la lectura, la escritura, la cultura y el bienestar emocional como herramientas para fortalecer el tejido social. Laura Cristina Escobar Marín, también de Fredonia, impulsa el proyecto Nuevas Ruralidades, con el que busca resignificar el campo desde la mirada de las nuevas generaciones. Valentina Vergara Trujillo recibió el reconocimiento por su trabajo en el ámbito artístico y cultural, especialmente a través de la narración y la creación de relatos como herramientas para preservar y compartir historias. Por su parte, Gloria Ismelda Tamanís, de Ciudad Bolívar, ha dedicado buena parte de su trayectoria al fortalecimiento de los procesos educativos y comunitarios en el resguardo indígena Hermeregildo Chakiama, labor que ha sido reconocida anteriormente por el Departamento de Antioquia.

Durante la ceremonia, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón Cardona, afirmó que el propósito del galardón es visibilizar el trabajo de mujeres que, desde distintos escenarios, contribuyen a transformar sus comunidades. Por su parte, la secretaria de las Mujeres de Antioquia, Carolina Lopera Tobón, señaló que este reconocimiento busca valorar sus conocimientos, capacidades y liderazgo, además de contribuir a derribar estereotipos de género.

Además del galardón honorífico, cada una de las 25 mujeres recibió un estímulo económico de 10 millones de pesos para fortalecer las iniciativas que lidera. La edición 2026 también marcó un hito al ampliar de 20 a 25 el número de reconocimientos entregados, de los cuales 15 estuvieron dirigidos a exaltar los liderazgos de mujeres afrodescendientes, indígenas y con discapacidad.

Para nuestro equipo, uno de los reconocimientos tiene un significado especial. Alejandra Palacio Restrepo hizo parte del Colectivo de Periodismo Juvenil del Suroeste, un proceso de formación impulsado por esta casa editorial, donde fortaleció sus habilidades en comunicación y liderazgo.

Hoy fue distinguida en la categoría Empresarial por Conversame pues, un proyecto que nació como una cuenta de Instagram para conversar sobre temas sociales y que, con el tiempo, se convirtió en una librería y en un proyecto cultural con enfoque en bienestar emocional y salud mental. A través de esta iniciativa promueve la lectura, la escritura y la cultura como formas de encuentro y transformación social:

«Me siento muy feliz y orgullosa. Nunca pensé que a tan corta edad recibiría un reconocimiento tar grande. Este premio me confirma que Conversamepues tiene mucho potencial y que otras personas también creen en el impacto que puede generar en el territorio. Más que un reconocimiento personal, siento que también pertenece a todas las personas que han hecho parte de este proyecto. Hoy me inspira a seguir soñando, creciendo y llegando a muchas más personas y mujeres».

La música andina colombiana tuvo este fin de semana un nuevo motivo para mirar hacia el Suroeste antioqueño. La Estudiantina Acuarela, del municipio de Concordia, participó en la edición 52 del Festival Mono Núñez, considerado el escenario más importante del país para los intérpretes y compositores de este género, y regresó con un reconocimiento que ratifica la calidad de uno de los procesos de formación musical más sólidos de la región.

La agrupación fue distinguida con el premio a la mejor interpretación de una obra del maestro León Cardona, gracias a su versión de Jugando con cuatro notas, una de las composiciones del reconocido músico antioqueño, cuya obra ocupa un lugar fundamental dentro del repertorio de la música andina colombiana.

El anuncio fue hecho por los propios integrantes desde Ginebra, Valle del Cauca, sede tradicional del festival.

«Queremos contarles que somos ganadores a la obra con la mejor interpretación del maestro León Cardona, Jugando con cuatro notas. Muchas gracias», expresaron los músicos en un mensaje de agradecimiento dirigido a la comunidad concordiana y a las instituciones que respaldaron su participación.

La presencia de la Estudiantina Acuarela en el Mono Núñez ya constituía, por sí sola, un reconocimiento al trabajo artístico desarrollado durante varios años.

Para llegar a la etapa final del concurso, las agrupaciones deben superar un exigente proceso de selección mediante audiciones grabadas. En esta edición, Acuarela logró clasificarse entre más de cien propuestas provenientes de todo el país, convirtiéndose además en la única agrupación representante de Antioquia en esta fase del certamen.

Esa clasificación permitió que Concordia llevara su nombre a uno de los escenarios más exigentes de la música tradicional colombiana, donde convergen intérpretes, compositores, investigadores y escuelas de formación de diferentes regiones.

Organizado por la Fundación Pro Música Nacional (Funmúsica), el Festival Mono Núñez, que se realiza anualmente en Ginebra desde 1975, es considerado el máximo referente de la música andina colombiana y fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación. Además del concurso principal, reúne conciertos, encuentros académicos, espacios para niños y jóvenes intérpretes y muestras de expresiones tradicionales provenientes de distintas regiones del país.

La Estudiantina Acuarela hace parte de la Corporación Escuela de Música de Concordia, institución dedicada desde hace más de tres décadas a la formación artística de niños, jóvenes y adultos del municipio.

Fundada en 1992, la corporación desarrolla procesos permanentes en música, danza y teatro, convirtiéndose en uno de los principales referentes culturales del Suroeste antioqueño. Su trabajo ha permitido consolidar diferentes agrupaciones de proyección artística y abrir espacios para que nuevos talentos lleguen a escenarios departamentales y nacionales.

En el caso de Acuarela, el proceso está dedicado especialmente a la interpretación de música andina colombiana mediante instrumentos de cuerdas pulsadas.

Actualmente la agrupación está integrada por:

Bandolas: Camila Zapata, Johann Bedoya y Santiago Montoya.

Tiples: Diego Cano y Yeison Bedoya.

Guitarras: Alejandro Agudelo y Alexander Agudelo.

Percusión: David Agudelo.

Bajo y dirección musical: Giovanni Loaiza.

Su propuesta artística reúne instrumentos tradicionales como la bandola, el tiple, la guitarra, el bajo y la percusión, conservando los formatos característicos de la música andina colombiana y apostando por nuevas generaciones de intérpretes.

Antes de viajar al Valle del Cauca, la Corporación Escuela de Música destacó que la clasificación representaba un hecho histórico para Concordia, al posicionar al municipio entre las agrupaciones seleccionadas para participar en el festival más importante del país en este género.

La institución también expresó su agradecimiento a la Alcaldía de Concordia, encabezada por la alcaldesa Alexandra Quijano, así como a las entidades y personas que hicieron posible el desplazamiento de los músicos hasta Ginebra.

Los integrantes reiteraron ese agradecimiento tras recibir el reconocimiento, resaltando el respaldo de la comunidad, de la Corporación Escuela de Música, del programa Música Antioquia y de la administración municipal.

Más allá del premio obtenido, la participación de la Estudiantina Acuarela confirma el alcance que pueden tener los procesos de formación artística desarrollados desde los municipios. En un festival donde convergen algunos de los mejores exponentes de la música andina colombiana, la agrupación concordiana no sólo representó al Suroeste antioqueño, sino que también demostró que el trabajo constante en las escuelas de música continúa dando frutos y proyectando el talento regional hacia los principales escenarios culturales del país.

La agrupación obtuvo una calificación de 97,11 sobre 100 y se convirtió en la primera banda colombiana en alcanzar este título en su categoría. El resultado se produjo en una competencia que reunió a más de 250 bandas, orquestas y ensambles provenientes de 28 países, lo que permitió a los cuatro músicos amagaseños participar en uno de los escenarios internacionales de referencia para este tipo de agrupaciones.

El resultado tiene además un carácter histórico: los 97,11 puntos obtenidos por la Banda Sinfónica Juan David Castaño Arango representan el puntaje más alto alcanzado en la Segunda División y el tercero más alto entre todas las categorías desde que se realiza el World Music Contest.

Sus trayectorias corresponden a diferentes generaciones de músicos de Amagá que han continuado sus procesos de formación e interpretación más allá del municipio. El primer lugar obtenido por la Banda Sinfónica Juan David Castaño Arango es resultado de un trabajo colectivo que reunió a sus músicos y directores alrededor de la preparación para esta competencia. Para Amagá, significó además tener a cuatro de sus músicos como parte de una agrupación colombiana reconocida en un escenario internacional, quienes han estado vinculados a procesos de formación musical en Amagá y han hecho parte de la Banda Sifónica José Antonio Espinosa.

Para Juan Manuel Echavarría Colorado, participar en el World Music Contest representó además la posibilidad de conocer de cerca el desarrollo que tienen las bandas sinfónicas en otros países: “para nosotros, como músicos colombianos, es un honor haber participado en este concurso, no solamente por el premio, sino por la experiencia que obtuvimos”.

Esa experiencia, señaló, también permite valorar los procesos que se desarrollan en el territorio: “en Colombia, las bandas sinfónicas han ido adquiriendo una importancia muy semejante a como es en Europa. Aunque allá nos llevan cierta ventaja, la verdad es que es una experiencia que nos nutre y nos fortalece para seguir participando de estos procesos tan lindos como los que en Amagá se llevan”.

Contenido publicado en la edición 219 de EL SUROESTE.

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